En su sueño, una persona armada con un enorme mazo, golpeaba un muro de hormigón causando un enorme estruendo. El muro no sufría daño alguno, pero la persona persistía en golpearlo con el mazo, con golpes cada vez más potentes que aumentaban el ruido hasta límites insospechados. Él iba a preguntarle la causa de ese infructuoso empeño, cuando se despertó. Estaba bocabajo en su cama, con la cabeza debajo de una almohada. Le costó un mundo abrir los ojos, y apartar la almohada. Los golpes insistentes parecían haber atravesado la barrera de su sueño, y los podía oír con toda claridad. Alguien aporreaba la puerta principal de su casa sin pausa. Y daba voces. Salió de la cama y, aún manteniendo los ojos cerrados, dirigió sus pasos hasta la puerta principal mientras advertía al que profería tales voces y aporreaba su puerta que ya estaba en camino, su propia voz le sonó a gruta profunda. Iba a abrir la puerta, pero una voz que sonaba enlatada desde el exterior le conminó a no hacerlo.

-No abra la puerta! Repito, no abra la puerta y escuche atentamente!

-……

-Me está usted entendiendo?!Do you speak english?!

  • Le..le entiendo perfectamente..qué ocurre…?- Y miró a través de la mirilla, lo que vio le hizo apartarse de una vez, era una persona dentro de un traje rojo tipo escafandra que no permitía ver ni el rostro del que la portaba.
  • Mantenga la calma..!
  • Ya..pero..por qué?- Quiso saber él hablándole a la puerta,y, de pronto, claramente despierto.
  • Ha habido una explosión en la planta química!…una nube altamente tóxica cubre la ciudad!No abra puertas ni ventanas! Tampoco abandone su casa hasta nuevo aviso! Me está usted entendiendo?! Tiene usted animales?!
  • No…
  • Está usted solo?!
  • Sí…
  • Usted tiene el número 857! 8-5-7 !!. Recuérdelo para próximas incidencias!- Y acto seguido escuchó como se alejaba por el pasillo, él todavía se atrevió a mirar por la mirilla y alcanzó a ver a otras dos escafandras rojas cruzando por delante de su puerta.
  • 857..- Dijo más para si que en alto, luego se frotó los ojos y bostezó. Descubrió que estaba desnudo, estaba haciendo mucho calor aquellos días, así que no le sorprendió. Dirigió sus pasos hasta el baño, un minúsculo habitáculo iluminado por un lucernario sobre la ducha, orinó y se dispuso a volver a la cama.
  • Buenos Días…qué pasa?- Él dio un grito y casi se cae al entrar en el cuarto, todavía en oscura penumbra, ya que las cortinas estaban echadas y las persianas a medio bajar. Quien así le saludaba era una chica, que, incorporándose a medias sobre un codo, y tapando su desnudez con un edredón, le miraba aún confundida por el sueño del que acababa de despertar.-Uups..- Y rio al tiempo que se apartaba el cabello de la cara, él también intentó reirse sin conseguirlo- Ni idea de quién soy?- Preguntó con total sinceridad.
  • Yo me llamo Chente…- Aclaró él sin moverse de donde estaba, ella carraspeó y él la vió asentir en la penumbra.- Y tú?
  • Yo Tallulah…pero me puedes llamar Lulah..
  • Talulah..?
  • Chente…?
  • Me refiero…nunca lo había oído…por eso…
  • Soy „la luz que sale del agua“…o eso le pareció a mi padre…mi madre quería llamarme Zaire…en fin, Chente es por Vicente?…
  • No…
  • Mejor, me caen mal los Vicentes….- Y se quedaron los dos en silencio.- Chente, si no te importa yo me caigo de sueño, tú haz lo que quieras- Y sin más, Lulah se volvió a acostar y se tapó completamente con el edredón, Chente por un momento no supo qué hacer, y luego se metió también en la cama, volviendo a buscar esconder de nuevo la cabeza bajo la almohada. Como las avestruces. Siempre la mejor opción.
  • Chente..?
  • Lulah..?
  • Me tengo que ir…
  • Eso no es posible…
  • Créeme que podría quedarme así…en plan koala…sine die, pero me tengo que ir..- E hizo amago de apartarse de su abrazo, pero él la retuvo, ella alzó la cabeza y le miró intentando mantener la seriedad- Chente…mira…de verdad que me lo he pasado muy bien contigo, folla aquí folla allá…pero me tienes que dejar ir…- Él negó con la cabeza, ella parpadeó lento- Me vas a atar y torturar?…a mi nadie me gana a gritar…- Él rio.
  • Ha habido una explosión en la planta química…y hay una nube tóxica sobre la ciudad…no está permitido salir a la calle…- Explicó con calma, ella achinó levemente los ojos y luego soltó una carcajada.
  • Que imaginación no te faltaba ya lo sabía…pero esto ya es de matrícula…te concedo el desayuno, que ahora que lo digo…
  • En serio…tengo..tenemos el número 857..- Ella se apartó de él sin saber muy bien cómo reaccionar, él alcanzó un mando a distancia de encima de la mesilla de noche y pulsó el botón de inicio para enceder la televisión que colgaba de la pared contraria- Ves? No miento…- Lulah pudo ver entonces imágenes del dispositivo que se había montado, la planta química totalmente destruida y en llamas, que alcanzaban kilómetros en altura, cientos de ambulancias cruzando la ciudad a toda velocidad, bomberos, policía, helicópteros y vehículos militares en un desorden de imágenes y ruido. No pudo sonreír.- Aquí estamos a salvo…- Dijo Chente, ella continuó en silencio, abrazada a sí misma contra el edredón.- Pronto pasará todo, ya lo verás…- Intentó animarla él, acariciándole un brazo, ella se abrazó a él de nuevo, y él rio- la koala Lulah..- Dijo abrazándola a su vez, ella se mantuvo en silencio. Pero fue breve.
  • Vamos a morir de inanición..- Sentenció.
  • No, tengo muesli.

El apartamento de Chente constaba de una habitación, un pasillo que se recorría en dos zancadas al fondo del cual se encontraban la cocina tipo nicho y un cuarto de baño. Todo en cuarenta metros cuadrados, más o menos bien repartidos. La cocina era un cuadrado sin ventana, con dos hornillos eléctricos para cocinar con fregadero adosado que ocupaban una de las encimeras de obra, completaban el mínimo espacio seis alacenas, tres sobre la encimera de la cocina, y tres sobre la pared anexa, debajo de una de las encimeras encontraba su sitio una lavadora y un cubo para la ropa. Debajo de la otra había dos taburetes altos, sobre los que se sentaron a desayunar, después de tratar de hacerse una idea de la situación zapeando todos los canales de noticias.

  • En cuanto se levante el viento…se acabó, es cuestión de esperar- Dictaminó Chente sirviéndose un poco más de muesli, también le ofreció a ella, pero Lulah negó con la cabeza.
  • Ya, pero cuánto tiempo?- Preguntó colocándose mejor la camiseta de él que se había puesto, él levantó las cejas, pero no contestó.- Y Chente no es de Vicente…
  • Nop…adivina
  • Ignacio..
  • Frío..
  • Clemente..
  • Helado…
  • Romualdo…
  • Romualdo?- Ella rio, él negó con la cabeza.
  • Frío polar…
  • Pues hijo…no sé…
  • Tristán…Tristán Maredo López, encantado- Y le ofreció la mano como para presentarse, ella se la estrechó con una inclinación de cabeza.
  • Tienes nombre de actor de telenovela…
  • Puede..pero yo sólo respondo a Chente…en serio, ni me vuelvo, siempre me han llamado así…Tallulah tampoco es frecuente…
  • Te diré…Tulla, Tilila, Talala…de todo…En eso comenzaron a sonar las sintonías de dos móviles, ella encontró el suyo debajo de la cama, él en el pantalón que había llevado la noche anterior. Él se fue a hablar a la cocina, ella se quedó en el cuarto. Esa fue la primera de una retaíla de llamadas en todas direcciones, que se encadenaron unas a otras.
  • Amigos y demás parientes…- Explicó Chente, una vez hubo respondido a todas las llamadas.
  • Idem..- Dijo ella.

A partir de ese momento no les quedó otra opción que aprender a convivir. Empezaron por hacerse una entrevista el uno al otro para conocerse mejor, así Lulah supo que él había estudiado Sociología porque realmente había querído estudiarla, y ahora trabajaba para una fundación americana como parte de su maquinaria de proyectos. Chente supo de ella que había estudiado derecho, no porque le gustase en especial, sino por estudiar algo con salidas y ahora trabajaba en un buffete llevando asuntos menores y aprendiendo el oficio. Lo primero que hicieron fue hacer recuento de los víveres que Chente tenía en su cocina. Seis paquetes XL de muesli, tres litros de leche, medio paquete de espaguetis, un bote de salsa de tomate, cuatro cervezas, una botella de chadornay con un lazo rojo, dos paquetes de galletas de mantequilla, cuatro salchichas de un paquete de ocho y dos huevos Kinder. Ya que no sabían cuánto tiempo pasarían en aquella situación, decidieron hacer un racionamiento de todo aquello, para que les durase el mayor tiempo posible. Lo primero que se vació fue el Chadornay, le siguieron los espaguetis con la salsa de tomate y al segundo día sólo quedaba un paquete de galletas, una salchicha, y dos cervezas. Los huevos kinder acabaron por romperlos en trocitos y repartirlos equitativamente. Las sorpresas consistían en dos elefantes vestidos de bailarinas.

  • Hoooola Luliita!..Cuenta cuenta cuenta….que estás desaparecida….con esto de la nube por Dios…qué agobio…bueno di tú que en tu casa tienes espacio…pero a los hechos…cuenta…- Raquel Miranda, su amiga más antigua y la mejor la llamó por videollamada por la mañana del tercer día, le hablaba sentada sobre su sofá, con el pelo húmedo recogido enuna especie de moño, gafas y envuelta en una especie de bata de flores verdes, Lulah sonrió al verla, ella estaba sentada contra la pared blanca de la entrada,la única libre de estanterías en todo el apartamento, todavía vestida con una camiseta y uno de los calzoncillos de Chente, quien preparaba café tratando de no hacer demasiado ruido.
  • Hoola Raquel..yo…estoy bien..- Acertó a contestar Lulah, tratando de pensar qué historia le iba a contar.
  • Ya…me lo imagino, después de que te llevase „el tren“, porque que sepas que para Marta y para mi era un „tren“….por mucho que tú dijeses que „no estaba mal“….pero trenes así sólo pasan una vez en la vida…o nunca…mírame a mí…sola en la estación del olvido….bajo una nube tóxica….ay por Dios…cuenta algo…cercanías, largo recorrido…- Se explayó Raquel. Ante la sorpresa de Lulah, Chente se sentó junto a ella y buscó aparecer en la pequeña pantalla, Raquel soltó una especie de chillido y se tapó la boca con la mano libre, casi se le caen las gafas.
  • Hoola Raquel…soy Chente, Buenos Días…un express,de ser, entonces, un tren express….- Bromeó mirándolas a ambas, Lulah rio y se tapó la cara con la mano libre- ahora..en serio…todo bien, no soy un asesino en serie…- Aclaró regalándole la más bonita de sus sonrisas, Raquel se colocó bien las gafas y acercó más el teléfono, todavía muda.
  • Raquel…estoy bien…
  • Muy bien…-Apostilló Chente, ella le pellizcó el costado- Como ves yo soy el rehén..aquí..
  • Raquel….- Comenzó Lulah tratando de mantenerse seria-…yo..te llamo más tarde…
  • Y si no te llamo yo…tranquila…por hablar con alguien que no sea un koala devora galletas…y gracias por lo de „Tren“…ha sido mi momento baam- Anotó Chente, Lulah le empujó riendo y él la atrajo hacia si provocando que ella casi soltara el teléfono, cuando volvió a recuperarlo Raquel aún seguía en la misma postura.
  • Raquel…
  • Raquel…- Imitó Chente
  • Adiós Raque…- Y Lulah colgó, luego le miró tratando de parecer amenazante, pero él hizo como que se valanzaba sobre ella imitando el rugido de un tren .

 

 

  • 857 escúcheme con atención…- El timbre había sonado rompiendo el silencio al comienzo de la tarde del cuarto día, asustándoles mientras veían una serie. Chente fue a ver qué es lo que pasaba.
  • Me está usted escuchando?
  • Sí, estoy aquí…- Respondió Chente algo enervado- Lo siento…perdón..
  • No tiene importancia. Vamos a proceder a instalar una placa transparente de material aislante ante su puerta con una compuerta en su parte inferior através de la cual se le suministrará un paquete semanal de alimentos básicos,me sigue?…
  • Sí…
  • Entre la placa y su puerta crearemos un compartimento estanco, donde depositaremos el paquete, para ellos recortaremos su puerta en su base e instaleremos un mecanismo que sólo usted podrá abrir desde dentro presionando levemente la tapa y así recoger los alimentos…también depositará ahí la basura, que será recogida periódicamente.
  • Entendido…pero por qué?..
  • La nube es más tóxica de lo estimado y en este edificio lo que sobran son corrientes…además algunos ya han desatornillado la mirilla para poder fumar…
  • Qué?
  • También se han dado casos de cangeo de viviendas, o formación de comunidades….Con el primer paquete le suministraremos una pistola de silicona con la que podrá sellar sus ventanas por prevención y un ventilador para que pueda al menos mover el aire ahí dentro….Qué ha sido eso?- Chente se volvió y vio a Lulah sentada en el suelo tapándose la boca con las manos, tratando de acallar su angustia, él se pasó las manos por el rostro y trató de buscar una excusa convincente.
  • La tele…era la tele…
  • El paquete contendrá alimentos básicos como leche, huevos,pan, mantequilla, una botella de aceite, patatas, galletas, cinco piezas de fruta, dos de verdura….es usted vegetariano?
  • No..
  • Se alternará carne y pescado, esto último congelado…además se le permitirá hacer pedidos excepcionales de productos de aseo o medicamentos que necesite. Alguna pregunta?
  • Sí…hay viento?
  • Todavía no
  • Gracias..
  • Intente hacer ejercicio y cierre las cortinas para evitar el sol…
  • Lo haremos…digo…lo haré..
  • La instalación se realizará a las tres.Le ruego mientras esto sucede permanezca usted en la habitación principal de la casa con la puerta cerrada, también ha de cerrar la puerta del baño para evitar corrientes…me ha entendido?
  • Sí..
  • Timbraremos dos veces cuando empecemos y cuatro cuando hayamos acabado…
  • Entendido…
  • Hasta más tarde, 857..

Chente se acercó a Lulah, que estaba a punto de hiperventilar, incapaz de respirar con regularidad y sin saber qué hacer con sus manos, y se las cogió.

  • Lulah…Lulah…mírame..
  • Lulah…mírame…y respira, respira hondo por la nariz, así..y sueltalo por la boca…hondo por la nariz…sueltalo por la boca..mírame…todo está bien, no va a pasar nada..Lulah no llores…hondo por la nariz..luego por la boca…vamos a hacer una cosa, de acuerdo?..seguro que todos esos paneles los traen en camiones, verdad?…pues vamos a la ventana y los vemos descargarlos, así nos hacemos una idea de cómo son…si?..ven…- Y sin soltarla de las manos la llevó hasta la ventana del cuarto, subiendo un poco la persiana, Lulah se abrazó a él mientras observaba como iban llegando los camiones y se secó las lágrimas con la palma de la mano, él también la abrazó y trató de respirar hondo. Primero por la nariz, soltando después el aire lentamente por la boca.Cerraron las puertas que el hombre de la escafandra les había ordenado, y esperaron.

    Los dos timbrazos que anunciaron el comienzo de la instalación les asustaron, Lulah se había decidido por tumbarse en el suelo, con las manos sobre el viente mirando al techo, Chente por continuar observando el transporte de las placas desde los camiones hasta los edificios.

    Apenas veinte minutos después sonaron los cuatro timbrazos que anunciaban el fin de la operación. Lulah se tapó la cara con las manos. Chente abrió la puerta de la habitación y miró cómo era la nueva trampilla, metálica, rectangular y sin pomo.

  • A lo mejor las galletas son de chocolate…- Dijo la voz de Lulah tras él, Chente se volvió y sonrió.
  • Habrán puesto vino…también es básico..o no?- Preguntó, ella se frotó las manos una contra otra y dibujó un gesto de viva curiosidad.El paquete contenía lo que el hombre de la escafandra le había enumerado a Chente, esa primera semana como carne habían incluido una bandeja con cuatro pechugas de pollo. La cantidad de producto estaba pensada para una persona, así que, como ya habían hecho antes, lo dividieron todo en raciones para dos. Las galletas esa semana eran María.

    A veces, para cambiar el escenario del cuarto, llevaban el edredón y las almohadas a la ducha y se tumbaban encima a observar el cielo y lo que en él pasaba a través del lucernario, si era de noche, las estrellas, y lo hacían durante el día, el paso incesante de helicópteros.

  • Antes te llamó tu hermano…- Comentó Lulah
  • Sí..
  • Y justo después me dijiste que el Whatsapp también era de tu hermano…cuántos sois?..
  • Nosotros somos cuatro, muy seguidos, y nos parecemos mucho para más inri…así que te puedes hacer una idea de lo que pudimos ser de pequeños…
  • Tu pobre madre…- Chente negó con la cabeza sin apartar la vista del lucernario.
  • Mi madre murió cuando yo tenía tres años…
  • Uy, lo siento..- Chente se encogió de hombros
  • Mi madre comenzó a salir con mi padre, se casaron, nos tuvo a los cuatro en tiempo record y al poco tiempo murió… ya está…no hay más leyenda detrás…
  • Algo os acordaréis de ella…-Chente la miró fugazmente.
  • Se habla de ella cuando sale a colación por algo….y tenemos fotos, pero nada más…quien más se acuerda es Kimo, mi hermano mayor, tenía cinco y guarda más cosas…
  • Kimo?…Chente…Buscásteis los nombres a posta?- Preguntó Lulah riendo, Chente sonrió, Lulah observó que hablar de sus hermanos lo ponía de buen humor, incluso sus ojos parecían llenarse con una nueva luz.
  • Te explico…Kimo, el mayor, fue un bebé precioso, al parecer, y todo el mundo al verle decía „Qué mono!“ de tanto „Quémono“..le quedó Kimo, pero se llama Alberto, como mi padre; Lelo, se llevan once meses, cuando empezó a hablar se pasó meses diciendo sólo „Lelolelolelo“ a todo, daba igual qué, y le quedó, se llama Miguel; Chente, once meses con Lelo, me lo puso Kimo, de cómo pasó de Tristán a Chente nadie lo sabe; y por último Ten, o Teni, yo le llevo un año justo, como siempre iba de brazo en brazo y todo el mundo decía „Ten“…acabó pensando que se llamaba así…no te rías…es verdad…, se llama Hugo. „Los cuatro del cinco“ nos llamaban, por el número de mi casa, éramos terribles…- Explicó acompañando su narración con el movimiento de sus manos, y tratando de no reir con sus explicaciones, como hacía Lulah.
  • Entonces diré…tu pobre padre…- Aventuró Lulah, él asintió con la cabeza.
  • Algún día le haremos entre los cuatro una estatua…
  • Vive solo?
  • Eso es lo que quiere él…pero no le dejan… Kimo volvió a casa después de acabar con su novia y Ten no tiene prisa por irse, Lelo está ahora en un pueblo del Pirineo…
  • Y qué hace allí?..
  • Es guarda forestal…- La miró casi adivinando su sorpresa, y rio- La cabra tira al monte…
  • Seguro que tú también las montaste buenas…- Él sonrió y la besó en la frente.
  • Y tú?..“Tu vida en cinco minutos“…- Bromeó.
  • Yo soy hija única, mis padres están divorciados y pasé la mayor parte de mi vida en internados porque siempre estuvieron muy ocupados de un lado para otro y con otras parejas….me llevo bien, no creas, mi madre vive ahora aquí y nos vemos con frecuencia…mi padre vive ahora en París…
  • Mi padre nos amenazaba con enviarnos a un internado cada vez que pasaba algo…grande..
  • No se está tan mal, las series les han puesto mala fama…pero yo fui muy feliz…- Se quedaron unos instantes en silencio, contemplando las estrellas.
  • Lulah..
  • Chente…
  • Creo que es hora de levantar campamento.

El teléfono de Lulah no solía sonar con tanta frecuencia como el de Chente, sus padres se habían interesado por su estado en las primeras horas del desastre y después ella se limitaba a enviarles señales de vida con emoticonos, que ellos respondían o no, según el día. Además hablaba diariamente con Raquel y con Marta, hasta que a esta última se le cayó el móvil en la bañera y tuvo que limitarse al Skype. Por eso a Lulah le extrañó mucho recibir una llamada desde un teléfono desconocido a mitad de una tarde que parecía querer fundir el mundo con el calor del sol.

  • Sr. Caniñejas…Buenas Tardes..- Saludó Lulah, sin saber muy bien si era así como tenía que saludar por videollamada de whatsapp al dueño del bufete de abogados donde trabajaba, al que nunca había visto en persona salvo en fotos, que desconocía que tuviese su número de móvil, y que le miraba fijamente desde la pantalla.
  • Buenas Tardes, Srita Mediavilla…se dice todavía así…?- Caniñejas era un hombre de pelo blanco, y rostro de expresion severa, que en la pequeña pantalla llevaba una camisa azul cielo sin corbata, parecía estar de pie ante un tapiz con flores.
  • Sí, claro, no hay problema…en qué puedo ayudarle?- Preguntó Lulah sentándose mejor contra la pared blanca , Chente, desde la cocina le preguntó con un gesto que quién era, y ella extendió el brazo como respuesta, él asintió y continuó secando los platos.
  • Se sorprenderá usted de mi llamada…por este medio, pero no me ha quedado otra opción…el número lo encontré en su curriculum…en fin, ante todo, me alegra que esté usted a salvo…
  • Gracias…a mí también, me refiero..que también me alegro de que usted se encuentre bien…
  • La llamo en relación al Caso Filemón…- Chente se preguntó en susurró „ Y Mortadelo?“ mientras guardaba los vasos, y Lulah hubo de carraspear y maquillar una mueca parecida a una sonrisa para no reír.- Verá usted…ahora se han sacado de la manga otro informe pericial de un perito independiente, y piden que se compare con el ya existente…el problema es que eso lo iba a llevar Losada, y está ilocalizable…al parecer se fue con su mujer sin móvil a algún lugar „para desconectar“…y lo ha conseguido…resumiendo..- En eso una voz de mujer le apremió a acabar con la llamada porque iban a comer, Caniñejas le contestó que sólo serían un par de minutos, y regresó a Lulah con un gesto de disculpa en su rostro, que ya había perdido su severa expresión para dar paso a una de casi cansancio, por último se pasó la mano por el cabello- Lo haría yo mismo…pero a mí esta catástrofe me ha pillado en la reunión anual de la familia de mi mujer en Ávila…y también estamos confinados, los ciento cincuenta……en fin…por dónde iba?…
  • Por Losada …
  • Gracias, y he pensado que como usted ya está revisando el primer informe, pues no le resultará complicado revisar el otro al mismo tiempo…- Lulah asintió con la cabeza, casi creyéndoselo.
  • Claro, por supuesto Sr. Caniñejas…envíemelo por Email…..a mi Email privado..por favor..es que yo ..esto…- Chente llamó su atención desde la cocina, donde se había sentado en el suelo a esperar el fin de la llamada, y le dijo sin voz „FORMATEAR“, ella le miró fugazmente y carraspeó- Estoy …formateando algo…y el otro no es posible…inventó- Caniñejas asintió sin encontrar problema alguno.
  • El Email supongo que será el mismo que está en su Linkedin…me he tenido que permitir la libertad, espero me disculpe…- Y pareció sonreír, ella también sonrió.
  • Me hago cargo, Sr. Caniñejas…
  • Pues nada…en cuanto pueda se lo hago llegar…y me mantiene al tanto de sus avances, esperemos que esta situación no se alargue demasiado y podamos volver a la normalidad cuanto antes…- Lulah asintió en silencio y optó por un sonido indistinto como respuesta- Le deseo una feliz semana…
  • Gracias, Sr. Caniñejas…igualmente…- Y Caniñejas cortó la comunicación. Lulah dejó caer los brazos y fingió llorar.- Losada!…Dónde estás Losada!..- Exclamó fingiendo desesperación, Chente se acercó a ella y la ayudó a incorporarse.
  • Tu eres un pájaro mañanero…yo más bien un buho…así que creo que con mi laptop nos apañamos- Dijo tratando de animarla, ella le miró fingiendo un puchero.
  • Mil hojas…Chente…mil…, y llevo trescientas…supongo que ahora serán otras mil…y hace calor, y el ventilador reparte aire volcánico…y no tenemos chocolate…y si sudo más desaparezco, de verdad…y no sé ya qué hacer con mi pelo..ahora entiendo a Britney, en serio..tú no tendrás una maquinilla de esas…
  • Quién es Britney?

Lulah optó por darse una ducha fría. Para tratar de pensar con más claridad.Mientras Lulah se duchaba, Chente se entretuvo en viajar por Internet sin rumbo, para enterarse de algo de lo que ya no estuviese más que informado. Cuando todo aquello acabase se tomaría un tiempo sabático de las redes, estaba repasando una lista de los videos más vistos de las últimas horas, cuando dio con uno que estaba siendo retransmitido en tiempo real, que le hizo levantarse de golpe y correr al baño.

  • Lulah!…sal de ahí…- Lulah que disfrutaba de su tiempo a solas bajo el potente chorro de una ducha casi fría, no abrió los ojos ni se movió.
  • No pienso!…
  • Lulah….te está viendo media humanidad…- Y diciendo esto la cubrió con una toalla, mientras ella miraba sin entender nada hacia el lucernario, antes de salir de la cabina dirigió hacia allí el dedo corazón de su mano derecha al tiempo que lanzaba todo tipo de improperios a todo pulmón hacia el lucernario.- No puedo estar más de acuerdo….
  • Gracias!….cómo llega la gente a estas ideas…por el amor de Dios!…ni una puta ducha!, joder……así se caigan todos los satélites de una vez…- Protestó ella mientras volvía al cuarto sin dejar de desear todo tipo de desgracias a aquel que había tenido la idea, Chente cogió una camiseta suya y cinta aislante, luego se subió a uno de los taburetes de la cocina y la pegó contra el lucernario tapándolo casi por completo, lo que sumió el mínimo baño en una extraña penumbra azul. Al menos.La Fundación Chetlar, con base en Palo Alto, California, dedicaba una gran parte de sus fondos a grandes proyectos por todo el mundo. De todo tipo, desde ayuda a paises en fase de desarrollo a rehabilitación de monumentos, pasando por la construcción de edificios inteligentes o parques de agua infantiles. La Fundación había sido llamada a la vida por Chester y Larry, dos hombres que habían tenido una vez una idea genial y única. Tan genial y tan única que un comprador anónimo la había adquirido por tal cantidad de millones de dólares que ellos y dos generaciones de sus descendientes necesitarían varias vidas para gastarlo. Para ellos trabajaba Chente, como parte del engranaje de sus proyectos. Cada semana tenía una video-conferencia con ellos, con los que se entendía en inglés, para ponerles al día de su segmento de acción. Aquella semana no fue una excepción.
  • Hola Gente!
  • Buenos Días Larry. Buenos Días Chester…
  • Dónde estás…estás enfermo o algo?
  • Estoy en mi casa…y no, no estoy enfermo…lo que pasa es que…
  • Homeoffice!…alguna vez lo hacemos sí…
  • Sobre todo cuando llueve…
  • Aquí no llueve nunca Larry…
  • Pues eso…cuando llueve, Chester…
  • Ya…lo que pasa es que…
  • Noticia Bomba Gente!…te vas a Islandia!- Chente escuchó la apenas comedida risa de Lulah desde la cocina, Chente suspiró y se pasó la mano por su barba de varios días, recordando entonces que en algún momento tenía que volver a afeitarse, Larry se acercó un poco más a la pantalla, de forma que Chente pudo ver sus ojos azules a través de sus gafas de pasta verdes.- No te hace ilusión?….te hemos planeado una excursión a los Geysers…plaaasch!- Chente iba a decir algo, pero Chester apartó a Larry para poder acaparar él la pantalla.
  • Y paseos a caballo….si no sabes no importa, al parecer ya están acostumbrados…
  • Esa nada absoluta…y ese frío…no pareces muy feliz Gente…tienes alergia equina o algo?- Chente no pudo evitar reir, Larry aplaudió.
  • Ya está…ya puedo morir en paz…se ha reido…confiésalo, la ensayas durante horas en el espejo, la has patentado ya…- Chente le regaló una carcajada casi triste.
  • Estoy confinado en casa…no puedo salir desde hace una semana, por culpa de una nube tóxica…
  • Nube Tóxica…suena a insulto „No eres más que una Nube Tóxica“..- Apostilló Larry, Chester le empujó la silla con ruedas de forma que fue a dar lejos de la mesa ante la que estaban, Larry lo celebró con un aullido imitando a un niño en un tiovivo.
  • En serio?…Dónde?..- Se interesó Chester
  • Chester, tan listo para otras cosas….justo ahí abajo a la derecha te lo dice..!.- Informó la voz de Larry desde algún lugar de la estancia.
  • Hasta que desaparezca no podemos poner un pie fuera de estas cuatro paredes, literalmente cuatro, creedeme…
  • Podemos?
  • Él y su „Grande-Bellezza“
  • La población…todos nosotros…la ciudad…- Intentó explicarse Chente abriendo sus brazos en el aire como queriendo abarcar toda la ciudad con ellos, Lulah volvió a reir desde la cocina, pero Larry y Chester parecieron no darse cuenta.
  • Waw!….te vas a morir de hambre…
  • Y de sed…bueno no, o si?…qué horror…puedes hacer un Directo, yo te sigo fijo…
  • Nos suministran comida y podemos beber agua…..- Chester y Larry se quedaron un instante en silencio, algo totalmente inusual en ellos, como pensando, ambos mirando hacia algún lugar que no era la pantalla. – Pero estamos…estoy bien…
  • Lo de Islandia no hay problema….te conectas con Igur y ya está…pero lo del Directo es buena idea…- Soltó Chester de pronto, Larry se dejó ir con la silla hacia algún lugar de la estancia.
  • BAAAMM!- Gritó al tiempo que reía divertido.
  • Perdón?- Preguntó Chente, sin saber cómo entenderlo.
  • Aquí ahora son las nueve….y ahí las cinco no?…creo…perfecto, entonces tú nos puedes contar diario lo que ha pasado durante el día….si puedes filmar algo mejor…y nosotros nos encargamos del resto…
  • Atrapado en la nube“….somos viral en horas….- Apuntó Larry tratando de acaparar pantalla, Chente se limitó a suspirar y abrir sus manos en el aire, cuando aquellos dos tenían una idea era muy difícil sacársela de la cabeza.
  • Me pongo ya con los prolegómenos…para darle intriga…y mañana nos cuentas….
  • A lo mejor hasta te descubren…
  • Larry…ya está descubierto….Gente es nuestro hombre en la Nube….
  • Pues…muy bien…entonces mañana más…
  • Contacta con Igur….así no se ahogará en un vaso de agua….
  • O en un Geysser…
  • Larry, claramente necesitas multiplicarte por cero hoy…..hasta mañana Gente!- Y cortaron la comunicación. Chente se incorporó y se dirigió a la cocina. Lulah, sentada sobre uno de los taburetes hacía un rato que había acabado de escribir lo que tenía planeado.
  • Tienes unos jefes muy simpáticos…me recuerdan a Epi y Blas…- Rio, Chente sonrió pero negó con la cabeza.
  • Son hermanos…
  • Y Epi y Blas lo son, o no?- Chente levantó las cejas en un claro gesto de escepticismo.
  • Ahí ya no entro….
  • Y por qué te llaman Gente?- Chente abrió la nevera y sacó dos yogures, los de esa semana eran de frutas del bosque. Luego se sentó junto a ella.
  • Por Chente, a Larry le resultó gracioso pronunciar la ch como ge…y se quedó así..
  • Una de las que trabaja en el despacho me llama Luli…no hay cosa que más me reviente…
  • Luli-La-Koala…nop…no queda bien…- Ella le pegó en un brazo haciéndose la ofendida, él rio y se acabó el yogur de una sola cucharada, ella se incorporó de la silla para tirar los dos vasitos a la basura y salió hacia la habitación.
  • Y cómo hacemos con lo del „Directo“?- Preguntó ella sentándose sobre la cama, él se sentó junto a ella. Por un momento se quedaron los dos así. En silencio. Sentados contra el cabezal, en la postura del sastre, mirando hacia la televisión apagada frente a ellos. Chente alcanzó el mando y buscó la opción de Netflix.
  • Ya improvisaremos algo….siguiente capítulo?
  • Siguiente capítulo

 

 

  • 857 su paquete de supervivencia ya está preparado, algún producto especial?
  • Sí, gomas del pelo y acondicionador..
  • Gomas del pelo?
  • Sí…
  • Tiene usted el pelo largo?
  • Supone eso un problema?
  • Con las temperaturas que se espera que alcance el termómetro en los próximos días, le recomendaría cortárselo, por prevención..
  • Lo haré…gracias, pero dejeme las gomas…de todas formas, si hace el favor…
  • Hasta la semana que viene, 857

Las temperaturas subieron aún más en los días posteriores, y la falta absoluta de viento no ayudaba a que la nube tóxica despareciera. Por motivos que escapaban a cualquier explicación, la nube se expandía, y ganaba kilómetros día a día, alcanzando territorios y ciudades que antes habían permanecido libres de su radio de acción. Chente y Lulah ordenaron alfabéticamente todos los libros que estaban en las estanterías, limpiaron el único armario y lo organizaron tres veces, la última por colores, vaciaron las alacenas de la cocina y les pasaron la aspiradora, aprendieron a jugar al poker y al skat, buscaron recetas con arroz, y trataron de comenzar a hacer regularmente ejercicio.

-Esto no puede ser así….

-Muévete hacia allá…

-No..si encima..te ríes me expulsas…

– Está usted expulsado!….

-A ver…es que si no te rompo una pierna….

-Me muero….

-No el que se muere soy yo…que no siento el brazo…

-Más para acá…

-Además estás lejísimos…te mando un fax o cómo?

-Da la vuelta…

-A qué….así?

-Au…más para acá…

-A más tardar…el viernes viene Escafandra…y nos ayuda….

-Me parto…

-No…me partes a mí…que es distinto…..levanta…así…

-Entonces aparta…ahora…

-…Si me contagias la risa…entonces apaga y vámonos…

-Vale…a dónde…

-Al circo…de contorsionistas…

La hora de la cena la marcaba una telenovela a tiempo real que dieron en llamar „Amor Apache“. No la daban en ningún canal de televisión. Ni constaba en ninguna plataforma. Cada día a las nueve en punto de la noche una pareja del edificio comenzaba a discutir a gritos. Cada día sobre una cosa distinta, y trayendo a colación hechos y situaciones en el pasado de ambos que llevaban a que la discusión se alargase por cerca de una hora, tiempo que ellos utilizaban para comer lo que hubieran preparado como cena, mientras atendían a los complicados vericuetos de las explicaciones que aquellos dos se echaban en cara. No eran los únicos espectadores. „Amor Apache“tenían un público fiel. Alguien,en algún lugar, decidió ponerle sintonía al final de cada discusión, que acababa siempre bien, y cuando el eco de sus voces se callaba, dejaba sonar „Quererte a ti“ de Angela Carrasco a todo volumen. Algunos incluso aplaudían.

Después veían algún capítulo de alguna serie. Decidieron ir viéndolas por orden de aparición. A veces Chente tenía que conectarse con Larry y Chester, y Lulah leía o viajaba por el mundo a través de Instagram.

En algún momento, el hada madrina de Cenicienta les amenizó las sobremesas, lo que delató la presencia niñ@s en el bloque. Salacadula Chalchicomula Bibidi Babidi Bu, Siete palabras de magia que son:Bibidi Babidi Bu. Lulah cogió la costumbre de bailarla imitando los movimientos del hada escogiendo como barita mágica un bolígrafo, Chente acabó por cantarla también, pero él cambiaba el estribillo por „Lulah“ cuando cuadraba.

Una mañana Lulah, que se había puesto los cascos para trabajar en su turno, se volvió al ver a Chente tras ella, quien parecía bailar una coreografía absurda y cantar con aspavientos algo que ella no podía escuchar, sin salir de su asombro se quitó los cascos, si había algo que Chente no hacía a no ser que ella le animase, era bailar. Cuando descubrió qué canción era, ahogó una carcajada en la garganta sin saber a qué venía tal derroche de pasos.

-“Morir de amor, y no morirse solo en desamor, y no tener un nombre que deciiiiir al vieeento“ „Morir de amooor, y no morirse solo en desamorrr, y no tener un nooombre que deciiirle al viento“- Repetía medio en play-back, ya que desde algún lugar llegaba alto y clara la voz de Miguel Bosé cantando sus penas, y volvía siempre a la misma estrofa, como en bucle.

  • Chente….tranquilízate…
  • Y no tener un nombre que deciiir al vientoooo“…que no hay viento joder!! No hay!…lleva una hora, una hora! en bucle….nada contre Bosé…nada!…pero coño..pon otra….que no tenga viento!….
  • Chente….
  • No hay viento…Lulah…no se mueve el aire…No hace falta que me lo recuerden!- Y gritó su frustración hacia algún lugar del techo, después se tapó la cara con una mano, como dándolo todo por perdido.
  • Chente…yo creo que lo que tienes es hambre…- Él la miró por entre los dedos, mientras Bosé seguía cantando sus penas en bucle, ahora a más volumen, y se encogió de hombros, ella dejó los cascos sobre la mesa y le cogió de las manos.
  • Arroz a la cubana?
  • Y de postre un chupito de ron
  • Sea..- Y se alejó bailando al ritmo sin soltarle la mano, él la imitó y la hizo girar sobre si misma , para luego girar él antes de entrar en la cocina.

 

  • 857 vengo a confirmar que se encuentra usted bien…
  • Pues si..perfectamente, muchas gracias..nueva rutina?
  • No, hemos recibido informes de que le han escuchado a usted hablar solo durante el día, y quejarse como de dolor repetidas veces …
  • .
  • 857?
  • Tiene…fácil explicación…yo..teletrabajo, sabe usted?, por eso pareciera que hablo solo…y mis quejas…no sé…a veces me dan calambres….
  • Intente hacer ejercicio…
  • Ya lo intento…
  • Si tuviera algún problema, no dude en comunicárnoslo, y nuestro equipo de psicólogos le ayudará…
  • Muchas Gracias, muy amable…espero que no sea necesario…
  • Hasta la semana que viene 857…

Chente regresó al cuarto, y se encontró a Lulah tumbada sobre la cama, en fingida actitud vamp.

  • Necesito tu calambre….- Él rio
  • Lulah…- Y subiéndose a la cama, comenzó a hacerle cosquillas.- Todos?
  • Todos tus calambres, Chente…todos los que tengas…- Rio ella tratando de hacérselas también a él.

Chente hablaba diariamente con su padre y sus hermanos, además, se intercambiaban incontables whatsapp, lo que hacía que su teléfono no cesase de timbrar por uno u otro motivo. Llegado un punto decidió organizar un chat via Skype, por el que podrían hablar unos con otros sin necesidad de mandarse mensajes de voz interminables y así les podría presentar a Lulah. Ésta propuso invitar también a Raquel, quien estaba pasando el confinamiento sola y con toda seguridad necesitaba hablar con otra persona que no fuese ella misma.

  • Bueno…antes de nada os presento a Lulah…
  • Hola Lala.
  • Hola Lucía..
  • Cómo dices que se llama?
  • Holaaa..Y es el diminutivo de Camila…o cómo?
  • Me llamo Tallulah, pero me llaman Lulah- Explicó ella, Lelo en una pantalla, y los otros tres en la otra asintieron, ella sonrió, eran todos tan parecidos entre si que podrían afirmar que eran cuatrillizos, el único que no tenía nada que ver físicamente con ellos era su propio padre, un hombre de pelo rizo corto, ya algo blanco y gafas tipo truman, que estaba sentado entre sus dos hijos y le avasallaban en altura.
  • Y te vino de regalo en un Kinder….- Bromeó Kimo, el único que, como su padre, también llevaba gafas que parecían de pasta oscura.
  • No…seguramente ya están casados y tienen tres críos…pero se olvidó de comentarlo y tal…- Continuó Lelo, que mientras participaba en el chat comía un bocadillo.
  • Qué va…repartieron las chicas y a él le tocó en suerte…- Apostilló Ten, de los cuatro el que tenía el pelo más oscuro y más corto. Chente rio y negó con la cabeza.
  • Digamos que pasamos esto juntos..-Resolvió rodeándola con una brazo y mirándola orgulloso de su respuesta, ella se lo confirmó con un beso en la mejilla.
  • Eh! Nada de porno que aún no son las doce…- Protestó Lelo.
  • Cómo lo lleváis?- Preguntó Chente.
  • Yo bien…estos dos parecen dos tigres de Bengala..- Explicó tranquilo Juan, el padre, señalando a sus dos hijos con los pulgares.
  • Es que Ten no entiende que yo quiera estar solo..
  • Pues haberte quedado con Mar….
  • Qué tiene que ver Mar en esto…?
  • Ves?…así todo el rato…- Cortó Juan dándoles por imposible.
  • Y yo solo como la una…- Se quejó Lelo, Chente iba a decirle algo, pero una ventanita azul comenzó a parpadear en la esquina izquierda.
  • Ya encontró el enlace…- Le dijo a Lulah, quien rio.
  • Se pierde en su propio salón…así que hay que darle mérito..- Susurró, Chente pulsó click sobre la ventanita y pudieron tener una vista clara de un sofá de tres plazas vacío.
  • Y esos son los estudios centrales….- Rio Ten.
  • A lo mejor es que es invisible…- Dijo Juan, en eso Raquel volvió a sentarse en el sofá y se dio cuenta de su presencia lo que la asustó y se llevó la mano al pecho.
  • Ah! Y quién es esta gente!- Exclamó poniendose bien las gafas. Como respuesta recibió un aluvión de risas y toda una serie de comentarios enredados entre si de todos a la vez.
  • Os presento a mi amiga Raquel…- Dijo Lulah cuando fue capaz de hacerse oir, los de las otras ventanas se acercaron un poco más a la pantalla y asintieron.
  • Chente…con nube o sin ella los harenes están prohibidos…- Aclaró Kimo
  • Hola desde el Pirineo, Raquel!- Saludó Lelo moviendo los dedos de las manos en el aire.
  • El Pirineo?….pero ya se puede salir?…y por qué nadie me lo ha dicho..?- Se preguntó Raquel mientras alcanzaba su móvil, como si allí fuera a encontrar la respuesta.
  • Yo estoy en el Pirineo…sin nubes, el resto estáis pringando con una…y me llamo Lelo, soy el hermano de esos de ahí..- Explicó Lelo, para dar después un bocado a su bocadillo, Raquel parpadeó varias veces y miró a todos los presentes.
  • Hola..Buenas Noches Lelo…soy Raquel…qué suerte, el Pirineo…que estás de acampada o algo?
  • No, él dice que trabaja allí..- Anotó Kimo
  • Está tomando aires..- Comentó Juan con su tranquilidad habitual.
  • Yo ya ni me inmuto…sabes?…es envidia…
  • Y sois gemelos…
  • Diferidos…- Apostilló Chente
  • De qué es ese bocadillo?…mato por uno…también a vosotros sólo os dan pan de molde?- Preguntó Raquel.
  • Yo voy a acabar odiando el arroz..
  • Lomo con queso..
  • Tú danos envidia…
  • Por fin he aprendido a hacer tortilla…
  • Las galletas son pocas…
  • Lomo y queso…qué combinación más exótica..como chocolate con limón..
  • No metamos al chocolate en esto, porque no atiendo a razones….
  • Yo lo que peor llevo es el ventilador….no me deja dormir…
  • Yo a Miguel Bosé…
  • Ah!….vive por ahí?
  • No creo…
  • Y ya has visto algún oso?
  • Quién?
  • Hombre supongo que yo…si encima ahora viérais osos…No, noy hay…lobos, veo lobos..- Y todos sus hermanos aullaron en diferentes tonos y formas, Lelo ni se inmutó- Envidia, Raquel…purita envidia…
  • Os ponen al Bosé para despertaros o qué?
  • Corazón Corazón malherido…
  • No…cómo se llama Lulah?
  • Morir de amor….de una a dos…en bucle..
  • Aquí son muy sosos, pasan…
  • Papá cuánta extensión es sesenta campos de fútbol?
  • Una barbaridad de grande….ni idea..
  • Hay gente confinada en Ávila…
  • Ávila?
  • Pasé una vez en moto…creí que moría de hipotermia…
  • Y cuándo tuviste moto tú?
  • Iba de paquete…
  • De paquete a Ávila“ suena a National Geographic…
  • Lo dice el „Uy mira, no es un delfín, es un tiburón…“
  • Era una cría…
  • Me encantaría nadar con delfines…
  • Caminar con lobos tiene su aquel…
  • Raquel, huye…
  • Si esto se va a convertir en „Siete novias para siete hermanos“ versión Maredo, no contéis conmigo…
  • Mar!! Vueelve Maar!
  • Él ahora solo quiere ser el novio de la muerte…
  • La canción es preciosa…
  • Quién es legionario de vosotros?
  • Por méritos todos…
  • Qué bien me lo estoy pasando…mañana a la misma hora?..lo digo porque quiero ver otro capítulo de la serie esa que sigo sin que se haga muy tarde…
  • Cuál, papá?
  • Es de un hombre que entra en una carcel, pero que no es una carcel porque detrás está el FBI y su mujer está en protección de testigos en Alaska, y por eso su hija quiere ser bailarina…
  • Pues mañana más…
  • Y de verdad que caminas con lobos?
  • Kevin Costner a mi lado no es nadie…Raquel.

 

El ventilador que les habían suministrado funcionaba día y noche, los situaban siempre en distintos puntos del minúsculo apartamento, para tratar de mover el aire. Y éste se movía, pero no dejaba de ser caliente. Esto no impidió que Chente se acatarrase sin remedio, y que contra todo pronóstico acabase tumbado sobre la cama tiritando de fiebre y con una toalla mojada en agua fría tapándole perennemente la cabeza.

  • Mañana viene…escafandra..- Le dijo a Lulah tratando de que no le doliese la garganta, quien trataba de no acercarse demasiado para no ser dos lo que volasen con la fiebre.
  • Y qué hacemos?
  • Le pides un antigripal…
  • Yo?..pero oirá que…
  • Algo inventarás…- Y pareció quedarse dormido bajo la toalla.
  • Chente…Chente!
  • Hey…no grites..koala…- Ella suspiró más tranquila, mientras trataba de pensar qué le diría a la escafandra.

 

  • 857 su paquete de supervivencia ya está preparado, algún producto en especial?
  • Pues sí, mire…Buenos Días, ante todo, dos paquetes de antigripal y aspirina efervescente, ah y harina…
  • Según mis datos, 857, usted es un varón….
  • Qué quiere decirme con eso?- Preguntó Lulah hablándole a la puerta con gesto un tanto retador.
  • Me refiero a su voz…
  • Señor Escafandra, como bien sabe en nuestra Constitución se cita que no hay diferencias de sexo, raza o condición…
  • Sí..
  • Pues eso…
  • Se encuentra usted mal, entonces? Necesita atención médica?
  • No, no..qué va…con el antigripal bastará…gracias…
  • Hasta la semana que viene, 857.

Lulah regresó al cuarto tratando de no reirse, Chente, recostado sobre la cama, con su toalla mojada en agua fría sobre la cara, pareció reir quedo.

  • Señor Escafandra?…- Preguntó levantándose levemente la toalla, ella se apoyó en el marco de la puerta.
  • En cuanto te tomes el antigripal te sentirás mejor…- Él suspiró- Estaré en la cocina…- Pero él ya no le contestó- Chente?….Chente?…Chente?!
  • Hey….qué..pasa…- Casi gimió él tratando de incorporarse, ella respiró hondo sonriendo nerviosa y se pasó las manos por la cabeza.
  • Nada…intenta dormir..- Susurró ella, él se tapó un poco con una manta de viaje y pareció seguir su consejo.

Para mantenerse en forma pasaron por distintas fases. Primero no hicieron nada en especial, salvo mirar la televisión para estar al día de las noticias. Después buscaron tablas de ejercicios, desde el yoga al pilates, pasando por gimnasia sueca y series de estiramientos varios, sin obviar clases de zumba online y coreografías inventadas en base a las playlist que encontraban en Spotify. A Chente no le gustaba especialmente bailar, ni a Lulah las series de crossfit, pero acabaron por encontrar un ritmo en el que alternaban ambas cosas. Lulah era de mañanas, y Chente más de tardes, y sólo un ordenador con el que poder trabajar, así que en horario matutino Lulah se ocupaba de su informe, y después de comer Chente de sus proyectos. En un principio, Lulah se iba a la cocina cuando Chente hablaba con Larry y Chester para el directo, nadie debía saber que ella estaba allí, para evitar ser descubiertos por las escafandras, si ella apareciera en un directo y éste fuese visto por la persona equivocada, se buscarían un problema. Pero llegado un momento, Chente optó por presentársela a los hermanos, si bien ella no aparecería en los directos, era un hecho que él no estaba solo.

  • Hooola Gente!
  • Te has afeitado la barba….tienes vídeo?
  • Larry no empieces…
  • No Larry…la próxima vez, tengo que deciros algo..
  • Ya no hay nube…
  • Necesitas un tiempo, lo nuestro no llega a ningún sitio..no te dejamos espacio..
  • Larry…
  • No…os presento a Lulah..- Y Lulah hizo su aparición estelar junto a él, sentándose junto a él contra el cabezal de la cama.
  • .
  • Una muñeca robot! Os las dan así porque sí?…qué gran idea!… parece real…
  • Es real, Larry…ha estado todo el rato aquí…pero nadie sabe que está conmigo..es una historia muy larga..pero resumiendo: Ella no puede salir en el directo, pero quiero que sepáis que está aquí…
  • Hola Lucecita…soy Chester- Lulah rio
  • Lulah…de Tallulah..no Lucecita…
  • Ya lo sé…pero para mi eres Lucecita…
  • Chester…fabrícate tu propia muñeca, no se la quites al niño…
  • Hola chicos…encantada de conoceros personalmente…
  • Creo que Chester ha tenido su momento Baam….qué raro me siento, hola Lulah, me encanta tu nombre…Tallulah „Luz que sale del agua“…a ver por qué no me lo pusieron a mí…
  • Sabes el significado!
  • Yo sé muchas cosas, mydarling…lo que pasa es que no me dan el mérito…
  • Larry…
  • Ah!Ha vuelto!…
  • Y vosotros qué hacéis?- Preguntó Chente
  • Ayer inauguramos un parque de bolas gigante con paredes de escalada y camas elásticas…- Dijo Chester, Larry se apropió de la pantalla.
  • Y no fue mia la idea…porque ya sé lo que vais a decir…pero no, la idea fue de este…que quede claro…yo soy más de pistolas de agua…
  • Eso ahora a nosotros nos parece un plan magnífico…- Rio Chente imaginándose el parque, Lulah suspiró fingiendo un puchero.
  • Por supuesto cuando vengáis tenéis entrada gratis y eso…
  • Váis a venir? Sí!.. „One roll for the whole shebang!One throw that bell will go clang!Eye on the target and wham!One shot, one gun shot and bam!“
  • En fin…supongo que lo mejor que os puede pasar es que llueva..
  • Lluvia..!- Exclamó Larry levantando un dedo, Chester y él se miraron fijamente y permanecieron unos segundos en silencio, luego volvieron a mirar la pantalla.
  • Rayos, truenos, vientos huracados y todo el jaleo…
  • Y viento, mucho viento…fsschh fschhh…
  • Larry, estás pensando lo mismo que yo?
  • Cómo puedes dudarlo, Chester?
  • Seguiremos informando…-Y cortaron la comunicación.
  • Qué han querido decir?- Se preguntó Lulah, Chente se encogió de hombros con un claro gesto de duda en el rostro.
  • Con estos…nunca se sabe…

Y siguió sin hacer viento. Cuarenta metros cuadrados con aire cargado pueden llegar a reducirse al tamaño de una caja de cerillas. La horas no pasan. Los ruidos se repiten. Se pierde la noción del paso de los días. El silencio se agradece aunque pese. Se ahorra en palabras. Para no gastar aire.

  • Chente…tu egoísmo no conoce límites…
  • Y lo dice llevando mis gayumbos y mi camiseta…
  • Un yogurt para cada uno por día…uno…
  • Tenía hambre..
  • Y yo no puedo tener hambre ahora o cómo…
  • Estás sacando las cosas de quicio…
  • Tú sí que me sacas de quicio…
  • De qué quicio estamos hablando, Lulah?..de qué quicio exáctamente?
  • Vete a freir puñetas…
  • Lo haría si no hubieses usado todo el aceite…
  • Perdona?…la tortilla las comiste también tú…
  • Lo que dejaste…
  • Me voy…
  • Pues vete…
  • Eso es lo que te gustaría…que llamara a Escafandra y desapareciera…
  • Ahora mismo sí…
  • Pues no se diga más….
  • A dónde vas….
  • A donde no te importa…
  • Después echa ambientador…
  • Anda y y que follen…
  • Nada me gustaría más…
  • Encima…
  • Eso también…pero la Señora hace lo que quiere…
  • Lulah…
  • Déjame en paz…
  • Eres imposible…
  • Chente…
  • Qué…qué..qué quieres Lulah..qué..
  • Quiero gritar…
  • Pues grita…

Las horas no pasan. El aire es el mismo. El espacio vital ya no es individual, simplemente se pierde esa noción.

  • Chente…qué has hecho?
  • -Ducharme…
  • -Ya..pero con qué?
  • Con el mismo gel de siempre…a propósito tengo que pedirle a Escafandra un bote…
  • No..no es eso…
  • Lulah…qué haces?
  • Chente…no sabes lo que has hecho…
  • Lulah…sé que suena fatal…pero qué olfateas…estás bien?
  • Coco…
  • Ah..sí..es crema hidratante..la tenía sin abrir allá en una alacena…
  • Ven aquí…
  • Lulah qué te pasa…deja la toalla..
  • Qué toalla ni toalla…
  • Lulah?..
  • -No sabes…lo que has…hecho..

 

  • 857 le hemos dejado su paquete de supervivencia especial delante de la puerta, hay algún producto extra que deseara recibir?- Chente carraspeó antes de hablar.
  • Sí…tampones, por favor- Se hizo el silencio tras la puerta.
  • Tampones?- La voz enlatada no pudo maquillar su sorpresa, Lulah le mostró a Chente tres dedos de su mano derecha, Chente abrió mucho los ojos, pero ella le insistió en el número.
  • Sí…tres paquetes de tampones…
  • Para qué precisa usted los tampones?…
  • Pues…es que…me..esto..sangra muchísimo la nariz por las noches…- Lulah se tapó la boca para que no se escuchase su risa, Chente se mordió el labio inferior y cerró los ojos.
  • La nariz?
  • Si…una barbaridad…
  • Qué ha sido eso?
  • El qué?…
  • Ese chirrido…
  • Mi bici…estoy jugando con el freno..mientras hablo con usted…
  • S,M o L
  • Qué?
  • Los tampones…- Chente miró a Lulah, y ésta todavía tapándose la boca le indicó la L, él parpadeó dos veces.
  • Póngale aceite a esos frenos…
  • Cómo dice?
  • Los frenos…póngales aceite, tres cajas de tampones L…algo más?
  • Pues…no, gracias.
  • En cuanto completemos le avisaremos
  • Muchas Gracias…
  • Hasta la semana que viene 857.

La tarde que llamó Caniñejas Chente y Lulah habían dejado el apartamento completamente a oscuras. El único lugar donde el aire del ventilador era un poco más fresco era la cocina, así que ambos se habían sentado frente a él tras haberlo puesto a la máxima potencia y así tener al menos la sensación de que sudaban menos.

  • Buenos Días Sr. Caniñejas, se encuentra usted bien?… ya he llegado hasta el punto tres y creo que…- Comenzó Lulah sentándose mejor contra una alacena, Caniñejas llevaba ahora una camiseta roja tipo polo, tras él lo que parecía un cuadro con una escena de caza, tenía aspecto cansado.
  • De todos los fines de semana del año mi cuñado tuvo elegir el de la nube…..tiene el don de la oportunidad…una vez le tomaron de rehén en un atraco, cuántas personas pueden decir que les haya pasado una cosa así?, casi nadie…pues mi cuñado es una de ellas…
  • Ya..le entiendo…
  • Se han formado cuatro grupos de trabajo, con cuatro actividades distintas, tenemos vegetarianos-veganos, vegetarianos normales, diabéticos, bebés de pecho, adolescentes que sólo quieren comer pizza, niños que pareciera que conocen al dedillo las estrategias de la guerra de guerrillas, fumadores con síndrome de abstinencia, Marita no sabía que era alérgica a la lactosa, ni Secundino que lo era a los cacahuetes, mi hijo toca muy bien la guitarra y tiene una voz que ni Carreras…y yo ni lo sabía, bueno, él en realidad tampoco….mi hija es un as del bricolaje, mi mujer hace el mejor arroz con verduras del mundo y hemos vuelto a bailar…juntos, en la cocina…..está usted sola, Srita Mediavilla?- Narró, y tras su pregunta su rostro se suavizó en una sonrisa casi preocupada, Lulah sonrió a su vez y negó con la cabeza, llamando a la vez a Chente con la mano, quien un tanto sorprendido se sentó junto a ella contra la alacena-
  • Hola Sr. Caniñejas….Chente Maredo- Se presentó, Caniñejas le saludó con la mano desde la pequeña pantalla y les miró con atención.
  • Me tranquiliza….pasar una cosa así en soledad tiene que ser terrible…en cuanto al informe, vaya usted avanzando según pueda, tómeselo como un pasatiempo…y cuando la nube se decida a moverse hacia algún lugar…resolveremos…
  • Gracias, Sr. Caniñejas…
  • Sr. Maredo…es usted hijo de Juan Maredo?- Chente le miró sorprendido y asintió.
  • Dígale de mi parte que aún no le he perdonado aquel órdago a la grande….él lo entenderá..- Chente y Lulah se miraron sin comprender lo que acababan de escuchar, Caniñejas rio.- Pasen el tiempo lo mejor que puedan….estamos en contacto- Y cortó la comunicación.Chente no perdió un segundo en llamar a su padre.
  • Hola…papá…desde cuando sabes tú jugar al Mus?

Lulah se levantaba siempre temprano, incluso en aquellas circunstancias. Si algo habían mantenido era el ritmo de sueño. Aquella mañana notó la claridad de la ventana un poco más oscura, y la temperatura en el cuarto era más agradable. Se acercó a la ventana, y lo que vió la hizo contener la respiración.

  • Chente…Chente…despierta, Chente!-Y mientras le llamaba le sacudía para que se despertase, Chente, bocabajo, se llevó una mano a los ojos, y trató de abrirlos, se había quedado hasta entrada la noche por culpa de una conexión con otra zona horaria y se había echado a dormir apenas hacía tres horas.
  • Está nevando!.- Chente abrió los ojos de una vez y la miró fijamente en silencio, Lulah señaló hacia la ventana realmente ilusionada.
  • Lulah…ven, cálmate…
  • En serio…está nevando!…que no es coña..- Insistió ella cogiéndole una mano y tirando de él, Chente carraspeó en busca de su voz.
  • Lulah…estamos en julio, no puede nevar..en julio…- Explicó incorporándose, ella le guió hasta la ventana. Y Chente vio nevar en julio. Cortinas densas de copos caían del cielo y habían cubierto todo con su peculiar manto blanco. Chente subió la persiana, que siempre mantenían a medias para evitar el resol, y se fijó mejor.
  • No es nieve…es espuma…porque…Lulah, está lloviendo!
  • Está lloviendo!
  • Llueve!- Se lo decían el uno al otro como si nunca antes hubieran sido testigos de tal fenómeno meteorológico.
  • Y la espuma es….mejor no saberlo…pero llueve!- Y la abrazó dando saltos de alegría, que ella secundó entre risas.Poco después el cielo se cubrió de nubes muy negras, que convirtieron el día en profunda noche. La tormenta estalló con un trueno que hizo temblar el edificio, dando paso inmediatamente a rayos y fuertes ráfagas de lluvia que chocaban de tal manera contra el cristal de la ventana, que optaron por cerrar la persiana temiendo que se rompiera, los golpes contra el lucernario eran tan fuertes que hacían imposible que se escuchasen el uno al otro, sentados en el suelo cogidos de la mano, escuchando como el cielo se caía sin remedio.

    La tormenta rugió sin dar tregua durante dos días con sus noches, en las que se quedaron sin luz varias veces, al ruido ensordecedor de lo que parecía un estruendo que acabaría con el mundo, se unieron los aullidos de los coches de bomberos y policía cruzando las calles. Chente y Lulah optaron por refugiarse debajo del edredón, completamente tapados por él, como si eso les fuese a salvar de cualquier desastre, hasta que se quedaron dormidos.

    – Están llamando a la puerta..- Susurró Lulah, acurrucada contra Chente, quien se despertó a medias- Chente…la puerta…- Chente les destapó, y salió de la cama hacia la puerta con pasos inseguros.

  • 857?
  • Sí…estoy aquí…estaba durmiendo..
  • Escúcheme con atención, son las seis menos cuarto de la mañana, la tormenta ya se ha marchado y ha arrastrado con ella la nube…a las ocho pasará un aquipo a desinstalar las mamparas aislantes, cuando esto ocurra timbrarán dos veces a su puerta y si lo desea podrá salir a este pasillo, pero no abandonar el edificio…
  • Por qué?
  • Un segundo equipo, éste médico, pasará después para hacerle un chequeo, lleva usted confinado un mes y no sabemos si la nube ha afectado de alguna forma a la población…
  • Es posible salir a la calle?
  • Después del chequeo es usted libre por fin de ir a cualquier sitio…
  • Sólo una cosa…
  • Dígame…
  • Podría saber su nombre?
  • No estoy autorizado, pero mi número es el 3476..
  • Muchas Gracias por todo 3476…
  • Gracias a usted…siempre ha seguido las normas…espere entonces a los equipos. Le deseo buena suerte..
  • Gracias 3476…yo a usted también.

Chente regresó a la habitación, Lulah había aprovechado para vestirse con la ropa que había llevado la noche que había llegado allí, se había puesto,sin embargo, una de las sudaderas con capucha de Chente sobre el top de tiras, ya que,de pronto, había sentido mucho frío.

  • Qué rapidez..- Bromeó Chente al verla ya vestida, ya que ambos llevaban todo ese tiempo, o desnudos o con ropa de deporte ligera, ella sonrió y le abrazó.
  • Es que pensé que iba a entrar…- Confesó, él recogió el rostro de ella entre sus manos y la besó.
  • Aún queda café…
  • Y muesli..Desayunaron con calma. Como todos los días hasta ese momento.
  • Cuando saquen la mampara, seguramente saldrán todos los vecinos en tromba…lógico…entonces aprovecharé para irme..- Dijo Lulah removiendo su muesli sin mucho ánimo, Chente la miró un instante.
  • Pero…a ti también te tendría que ver el médico..- Anotó, ella asintió.
  • Ya…pero te busco un problema, porque en teoría estabas solo…
  • No creo que importe ya…
  • Pero no quiero que te caiga una multa por mi…
  • Me encantan tus multas…- Ella intentó reír, él le acarició el brazo.
  • Es raro…
  • El qué…
  • Todo..de repente…- Él iba a decirle algo, cuando escucharon ruidos en la puerta.
  • Ya?…dijo a las ocho…qué hora es?- Se preguntó, ella sacó el móvil de un pequeño bolso que llevaba en bandolera.
  • Las siete menos cuarto…- Antes de que Chente pudiera contestar nada, el aquipo de desinstalación de mamparas timbró dos veces. Lulah se incorporó de su taburete, pero se volvió a sentar, y después se volvió a incorporar sin saber qué hacer con las manos, buscó abrazar a Chente, pero se apartó, en confusa prisa, él la cogió de la mano y juntos se acercaron a la puerta, tras la cual ya se oían los gritos de júbilo y el clamor de las voces de los vecinos. Chente abrió la puerta entonces, y un alo de aire fresco les recibió. Chente le apretó la mano, y ella a él. Luego, evitando mirarle, Lulah salió al pasillo y comenzó a avanzar por él perdiéndose entre los vecinos. Sin mirar atrás. Chente la siguió con la mirada hasta que desapareció en el recodo de los ascensores. Todos reían y cantaban. Sólo él no encontró motivo.

Lulah abrió la puerta del portal, y agradeció el golpe de brisa que le cruzó la cara. Olía a tierra húmeda, lluvia y musgo. Respiró hondo y salió a la calle como si fuera la primera vez en su vida que se decidiera a tal paso. Vecinos de los edificios contiguos comenzaban a salir también, muchos en ropa de deporte o en pijama, alguno en bañador, como si estuvieran descubriendo un nuevo mundo. Ella avanzó despacio, si bien había una parada de metro cerca, optó por caminar. Necesitaba caminar y sentir el aire entrar a raudales en sus pulmones. Se paró sin embargo de pronto, y palpó el bolso, se le había olvidado algo, lo abrió , y constató que tenía el móvil, la cartera y las llaves de su casa. No faltaba nada. Siguió camino, cruzándose con gente, que, como ella, recorría las calles por primera vez y se alegraba sobremanera, riendo, cantando y saludándose unos a otros de parte a parte de la avenida, aún siendo completos desconocidos. Hubo de parar varias veces a descansar, apoyándose en algún edificio o sentándose bajo la marquesina de una autobús, si bien habían llevado a rajatabla el hacer ejercicio, notaba la falta de él a cada paso. Varias veces se cercioró de que tenía todo en el bolso. No caía en qué se le había olvidado. Algo importante.

Llegó ante su portal cerca de una hora después. Alguien había colgado de la puerta del ascensor el cartel de „estropeado“, así que subió los cuatro pisos a pie. Contra su puerta había un postín amarillo oficial con varuos cuños y letras negras con la palabra „Vacío“, lo arrancó y abrió la puerta. La recibió un potente olor a cerrado. Se dirigió al salón, y abrió de par en par el ventanal que daba a un balcón. Salió a ver desde esa perspectiva su calle, casi desierta, y medio devastada por la tormenta. Y cayó en la cuenta de lo que se le había olvidado. Entonces le sonó el móvil.

  • Lulah?
  • Chente..
  • Cuándo vuelves?

 

*He creado una lista en Spotify “Canciones para tomar el aire”:

Espero que todos estéis bien. Fuerza y mucho ánimo!.